La cosa empezó un día de mucho calor. Los acondicionadores de aire de la casa estaban quemados por un golpe de tensión. Yo, que era el único que no tenía uno en mi habitación, disponía de un modesto ventilador de techo. Bastante potente por cierto.
Estaba viendo la tele recostado en mi cama. Serían las 11 de la noche de un día de vacaciones de verano. Como mencioné, hacía un calor insoportable. Mi hermana menor toca la puerta.
Estaba viendo la tele recostado en mi cama. Serían las 11 de la noche de un día de vacaciones de verano. Como mencioné, hacía un calor insoportable. Mi hermana menor toca la puerta.
ELLA: ¿No querés ver Tiempos Violentos? Está empezando...
YO: La vi mil veces
ELLA: Dale, el living es un horno, no seas hijo de puta
YO: Ya la vi, ¿qué querés?
ELLA: Dale, un rato aunque sea
YO: Bueno... un rato. Si me pudro lo saco.
ELLA: Sí sí, dale, hasta que te pudras.
YO: ¡Sin protestar eh!
ELLA: Dale dale que ya empezó
Mi cama de dos plazas tenía la tele enfrente, a sus pies, como es habitual. Yo estoy recostado con unos almohadones contra el cabecero con el control remoto en la mano. Ella se acuesta en el sentido opuesto, boca abajo, con la cabeza al pie de la cama. Se acomoda su vestido veraniego para no quedar expuesta. Promediando la película se queda dormida. Cambio de canal, hago zapping. No hay nada que me interese así que bajo el volumen y pongo el porno. Ella tiene sueño extremadamente profundo.
Una morocha con cara de gato le está chupando la concha a una rubia tetona. La rubia grita exageradamente. No es creíble, pero pienso en la mujer que actúa mal subordinada por unos pocos pesos mientras le penetran la vagina a lengüetazos y me excito. Tengo ganas de hacerme una paja. Me incomoda hacerlo con ella ahí aunque sé que no se va despertar. Se me endurece la pija. Me la masajeo por afuera del pantalón. Quiero pajearme. Cambio de canal, pongo Tiempos Violentos de vuelta. La voy a despertar para que vaya a su habitación así me puedo pajear tranquilo. Acerco mi mano a su hombro, y justo en el instante en que la punta de mi dedo índice entra en contacto con su hombro, lanza un ¿gemido?.
¿Habrá sido un gemido? La examino. Sigue durmiendo profundamente.
-¡Aahh!
Eso sí fue un gemido. Está soñando algo. Algo porno. Mi pija está dura de vuelta.
Vuelvo a acostarme y pongo el canal porno de vuelta. Igualmente ella no se va a levantar. Las dos amantes siguen lamiéndose. La morocha se mete algo en la concha. Desenfundo mi pija dura.
Me la acaricio lentamente mirando a la pantalla. Mientras me pajeo lentamente voy mirando controlando que mi hermana no se despierte. Estoy muy excitado. La miro, acostada boca abajo. Me está calentando verla así, entregada, con su sueño húmedo. Está mal. Muy mal. Pero no me importa nada y en esa embriaguez hormonal, con mi pija hecha un mástil agarrada con una mano le levanto despacio el vestido y queda ante mis ojos culo hermoso con una bombacha roja. Hermoso. Estoy loco.
Quiero olerla. Acerco mi cara a su entrepierna y siento el perfume de sus jugos.
Quiero tocarla. Acerco mi dedo índice a su vagina. Toco muy despacio la tela de la bombacha, húmeda. Huelo mi dedo. Estoy en el cielo.
Acabo todo en mi mano, la tapo y voy al baño a limpiarme. Me miro al espejo. Me siento repugnante. Doy asco.
Quiero olerla. Acerco mi cara a su entrepierna y siento el perfume de sus jugos.
Quiero tocarla. Acerco mi dedo índice a su vagina. Toco muy despacio la tela de la bombacha, húmeda. Huelo mi dedo. Estoy en el cielo.
Acabo todo en mi mano, la tapo y voy al baño a limpiarme. Me miro al espejo. Me siento repugnante. Doy asco.
- Ey, ey, despertate, te quedaste dormida- Mi voz es rara. Parece la voz de otra persona. Se levanta. Balbucea algo y se va. Escucho la puerta de su habitación que se cierra. Me siento mal. Culpable. ¿Estaré enfermo? ¿Soy un hijo de puta?
Continuará...
1 comentario:
Interesante, espero la continuación!
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